Niños

Los padres aprecian la importancia de las revisiones mensuales y/o anuales de sus hijos, pero olvidan quizás una de las más importantes de todas: la revisión de la columna vertebral. Lamentablemente, estamos acostumbrados a esperar a que comiencen las molestias para ir a revisarnos. No hay que esperar a sentir dolor de espalda para visitar a un Doctor en Quiropráctica.
 
Los niños curiosamente son los que sufren más subluxaciones debido a las caídas, malas posturas, mochilas pesadas, etc. Las subluxaciones vertebrales afectan a todo el organismo del niño de forma silenciosa ya que al principio no suelen notarse los efectos.
 
Los niños se pueden beneficiar de la quiropráctica ya que: aumenta la buena salud y el bienestar, ayuda a reducir las deformaciones del cráneo (plagiocefalia), cualquier trauma después del parto (sobre todo si se han utilizado fórceps, ventosas o cesárea durante el parto), ayuda a aumentar la inmunidad y disminuye los riesgos de resfriado, otitis, asma, alergia. Entre otros muchos beneficios que ayudan a los niños de forma natural y tienen una función preventiva de suma importancia para la calidad de su vida y su rendimiento escolar.