Dolor mandibular y ATM: su relación con la columna vertebral

El dolor en la mandíbula es una molestia más común de lo que parece, y muchas personas lo sufren sin saber que podría tener una conexión directa con su columna vertebral. En particular, las disfunciones de la articulación temporomandibular (ATM) pueden estar relacionadas con alteraciones posturales cervicales, desequilibrios musculares e incluso problemas en la región lumbar o sacra.

Aunque la ATM está localizada en la cabeza, su relación con el resto del cuerpo –especialmente con la columna cervical– es profunda, bidireccional y frecuentemente subestimada. De hecho, hay casos en los que tratar únicamente la mandíbula no resuelve el problema si no se corrige también la postura o la función vertebral.

En este artículo exploraremos cómo se relaciona el dolor mandibular con la columna, qué papel puede jugar la quiropráctica en su evaluación y cuidado, y qué puedes hacer si sufres molestias en esta zona.


¿Qué es la articulación temporomandibular (ATM)?

La ATM es la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo, situada justo delante del oído. Es una de las articulaciones más complejas del cuerpo humano, ya que combina movimientos de deslizamiento, rotación y tracción para permitir funciones esenciales como:

  • Hablar
  • Masticar
  • Bostezar
  • Tragar

Cada vez que abrimos y cerramos la boca, utilizamos esta articulación. Está formada por varias estructuras clave:

  • Cóndilo mandibular
  • Fosa mandibular del hueso temporal
  • Disco articular
  • Ligamentos y músculos masticadores

Cuando alguna de estas estructuras se altera o pierde su función normal, hablamos de un trastorno temporomandibular (TTM) o disfunción de la ATM.


Síntomas comunes del TTM

Los TTM afectan entre un 5 y un 12% de la población en algún momento de su vida【1】, siendo más frecuentes en mujeres jóvenes. Algunos de los síntomas más habituales incluyen:

  • Dolor o molestia en la mandíbula, cara o cuello.
  • Ruidos articulares al abrir o cerrar la boca (chasquidos, crujidos).
  • Limitación del movimiento mandibular.
  • Dificultad para masticar o abrir la boca completamente.
  • Dolor de cabeza o cefalea tensional.
  • Zumbidos o presión en los oídos.
  • Dolor cervical o sensación de rigidez en el cuello.

Aunque muchas personas asocian estos síntomas solo a problemas dentales o musculares locales, la realidad es que la postura de la columna cervical y torácica influye directamente en la función de la ATM【2】.


La conexión entre mandíbula y columna vertebral

La articulación temporomandibular está anatómica y funcionalmente interconectada con el cuello, el cráneo y el sistema nervioso central. Algunas vías clave de esta conexión son:

1. Conexiones musculares y fasciales

Los músculos que controlan la mandíbula, como el masetero, temporal o pterigoideos, se coordinan con la musculatura cervical, especialmente con:

  • Esternocleidomastoideo
  • Trapecio superior
  • Escalenos
  • Suboccipitales

Además, a través de las fascias y cadenas musculares, la tensión en la mandíbula puede influir en el equilibrio postural global. Por ejemplo, una mala oclusión o una ATM disfuncional pueden provocar una proyección anterior de la cabeza, lo que a su vez genera dolor cervical, contracturas y desequilibrio postural【3】.

2. Relación neurológica entre la ATM y la columna cervical

El nervio trigémino, que inerva la mandíbula, tiene conexiones con los núcleos cervicales superiores (C1–C3) en la médula espinal. Esto significa que una irritación o disfunción mandibular puede amplificar la sensibilidad o el dolor en la región cervical, y viceversa【4】.

Esta interconexión explica por qué algunas personas con TTM también presentan:

  • Mareos
  • Cefaleas cervicogénicas
  • Neuralgias faciales
  • Dolores referidos en hombros y cuello

3. Implicación postural

Estudios han demostrado que personas con disfunción temporomandibular presentan alteraciones posturales notables, como la cabeza adelantada, hombros protractados y pérdida de curvatura cervical【5】. Este tipo de postura, además de sobrecargar la mandíbula, puede perpetuar el ciclo de dolor y disfunción si no se corrige.


¿Qué papel puede jugar la quiropráctica?

La quiropráctica, al centrarse en el equilibrio neuromusculoesquelético y en la función de la columna, ofrece un enfoque integrador para tratar tanto la ATM como sus causas estructurales.

1. Evaluación global del sistema postural

Un quiropráctico no se limita a observar la mandíbula, sino que:

  • Evalúa el alineamiento de la columna cervical y torácica.
  • Examina posibles disfunciones articulares en cráneo, cuello y mandíbula.
  • Analiza la coordinación muscular y el tono en cuello, mandíbula y hombros.
  • Considera factores como el bruxismo, el estrés crónico o el estilo de vida sedentario.

2. Ajustes vertebrales y craneales

Los ajustes quiroprácticos pueden ayudar a:

  • Restaurar la movilidad de las vértebras cervicales.
  • Reducir la tensión muscular en cuello y mandíbula.
  • Mejorar la alineación postural y la propriocepción.
  • Estimular respuestas neurológicas que disminuyen la percepción del dolor【6】.

Existen también técnicas específicas que incluyen ajustes articulares suaves en la ATM o en el cráneo, siempre realizados con precisión y sin forzar estructuras sensibles.

3. Educación y hábitos saludables

Además de los ajustes, el quiropráctico puede enseñarte:

  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento mandibular y cervical.
  • Técnicas de relajación para el bruxismo o el estrés.
  • Consejos ergonómicos para el trabajo o el sueño.
  • Estrategias posturales para evitar recaídas.

Casos comunes que mejoran con abordaje quiropráctico

Aunque cada caso debe evaluarse individualmente, hay ciertos perfiles en los que la mejora de la columna influye directamente en la ATM:

  • Personas con estrés crónico que rechinan los dientes de noche.
  • Trabajadores de oficina con postura prolongada de cabeza adelantada.
  • Deportistas con desequilibrios musculares cervicales.
  • Mujeres con disfunciones hormonales asociadas a tensión mandibular.
  • Personas que han sufrido traumatismos cervicales o latigazo.

En Sana Centro Quiropráctico, muchos pacientes llegan con dolor en la mandíbula sin saber que su origen está en el cuello. Una valoración postural y neurológica completa permite abordar la causa real, no solo el síntoma.


¿Cuándo deberías consultar con un quiropráctico?

Si presentas uno o más de los siguientes síntomas, podría ser útil una valoración quiropráctica:

  • Dolor mandibular crónico o recurrente.
  • Ruidos articulares al abrir la boca.
  • Limitación para masticar, bostezar o hablar.
  • Dolor de cuello, cefaleas o mareos asociados.
  • Sensación de mandíbula “encajada” o bloqueada.
  • Bruxismo o tensión muscular nocturna.

Recuerda que la mandíbula no funciona de forma aislada. Tu cuerpo está interconectado y, muchas veces, la clave para liberar la tensión mandibular está en otra parte de tu columna.


Conclusión: tu mandíbula también forma parte de tu postura

El dolor mandibular no es solo un problema local. Está profundamente relacionado con tu postura, tu sistema nervioso y la salud de tu columna vertebral. Si sientes molestias en la ATM, no lo dejes pasar ni te conformes con soluciones parciales.

La quiropráctica puede ayudarte a:

  • Identificar disfunciones en la columna que afectan a la mandíbula.
  • Recuperar el movimiento y el equilibrio muscular.
  • Mejorar tu postura y tu calidad de vida.
  • Prevenir la cronificación del problema.

En Sana Centro Quiropráctico trabajamos con un enfoque global e individualizado, entendiendo que cada parte de tu cuerpo influye en las demás. Tu mandíbula no es la excepción.


Este contenido tiene fines informativos y no sustituye el diagnóstico ni el tratamiento médico. Consulta siempre con un profesional sanitario.


Referencias

  1. Schiffman E, Ohrbach R, Truelove E, Look J, Anderson G, Goulet JP, et al. Diagnostic Criteria for Temporomandibular Disorders (DC/TMD). J Oral Facial Pain Headache. 2014;28(1):6–27.
  2. Armijo-Olivo S, Rappoport K, Fuentes J, Major P, Warren S, Thie N, Magee D. Head and cervical posture in patients with temporomandibular disorders. J Orofac Pain. 2011;25(3):199–209.
  3. Fernández-de-las-Peñas C, Cuadrado ML, Arendt-Nielsen L, Ge HY, Pareja JA. Myofascial trigger points and sensitization: An updated pain model for tension-type headache. Cephalalgia. 2007;27(5):383–393.
  4. Funakoshi M, Tsuboi Y, Shimizu M, Iwata K. Convergence of nociceptive inputs from craniofacial and cervical structures in the brainstem. J Oral Sci. 2012;54(4):313–318.
  5. Olivo SA, Bravo J, Magee DJ, Thie NM, Major PW. The association between head and cervical posture and temporomandibular disorders: A systematic review. J Orofac Pain. 2006;20(1):9–23.
  6. Haavik H, Murphy B. Altered central nervous system processing of an afferent input after spinal manipulation. J Manipulative Physiol Ther. 2010;33(2):178–188.

Otros artículos de interés:

Cómo la quiropráctica puede mejorar tu postura en casa y en el trabajo

Preguntas frecuentes

¿Qué relación existe entre la mandíbula y la columna vertebral?
La ATM se conecta con la columna cervical a través de músculos, fascias y vías neurológicas. Una disfunción mandibular puede alterar la postura y generar dolor cervical.

¿Cómo afecta una mala postura a la mandíbula?
La cabeza adelantada y los hombros caídos aumentan la tensión en los músculos mandibulares, lo que puede causar dolor, chasquidos o dificultad para masticar.

¿Puede la quiropráctica ayudar con el dolor de mandíbula?
Sí. Al corregir desalineaciones cervicales y mejorar la función neuromuscular, la quiropráctica reduce el dolor mandibular y mejora la movilidad de la ATM.

¿Qué síntomas indican una disfunción de la ATM?
Dolor al masticar, chasquidos articulares, rigidez cervical, cefaleas, zumbidos en los oídos o sensación de mandíbula bloqueada.

¿Cuándo acudir al quiropráctico por dolor mandibular?
Si el dolor es recurrente, se acompaña de rigidez cervical, cefaleas o bruxismo, una evaluación quiropráctica puede ayudarte a identificar la causa y tratarla.